En la actualidad sabemos que existen empresas que ofrecen inolvidables viajes en cruceros y que recorren todos los mares del mundo, que realizan paradas maravillosas en las ciudades más paradisíacas del nuestro planeta.
Dentro del recorrido que acostumbran hacer estos grandes barcos, comúnmente, se establece como un lugar casi obligatorio de toda visita, la única y sorpresiva isla de Tenerife, perteneciente a España. Una de las ciudades mas importantes de esta gran isla (que es la más poblada del país), es la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, la que junto con Las Palmas, son erigidas las capitales del archipiélago de las Canarias. Todo crucero que surca los mares y viaja plácidamente por estas latitudes, desembarca en Santa Cruz de Tenerife y es ni más ni menos que en razón del esplendor y frescura que nos ofrece este sitio temporada a temporada.
Santa Cruz, la ciudad-puerto fue fundada en el año 1494, dos años después de la llegada de Cristóbal Colón a tierras americanas y recién se instituyó como tal a partir del siglo XVI. Hoy en día, tiene una población que aproximadamente asciende, a unos 200.000 habitantes y es la segunda ciudad mayor de las Islas Canarias.
El clima de Santa Cruz de Tenerife se mantiene como templado y tropical, y su temperatura mantiene un parejo promedio que llega a los 21 grados y sus escasas lluvias (orillando solo en los 200 milímetros anuales) la convierten en un lugar soñado para todo turista que recorre este famoso y muy visitado archipiélago y que está en busca de experiencias que serán, sin duda, diferentes.
Y si algo más faltaba, es la extensión de su arena. Para el agrado de cualquiera de los visitantes y turistas, esta isla cuenta con nada más y nada menos, que unos 58 kilómetros de playa para recorrer y disfrutar.

