La navegación por el fiordo de Geiranger, viniendo desde el Mar del Norte, nos brinda muchas y buenas alternativas ya que al ser una zona con tantas islas, las cuales cuentan con distintos “brazos” de acceso que se van formando, se puede arribar desde distintos puntos.
Si fuera desde el sur, debería ser desde el Storfjorden, que es otro fiordo que allí se ubica, y cuyo nombre significa el brazo principal del fiordo, donde está la vecina ciudad de Alensud (foto).
Además de los la posibilidad de acceder por cruceros hay otras opciones, y aún mucho más modestas para arribar desde las cercanías y se trata de los conocidos ferries de la zona que surcan estas aguas varias veces al día. Y si la elección es ir en automóvil se puede salir desde Alensud, que solo está a dos horas de viaje. Sin embargo, es nuestro deber aclarar que no es recomendable para cualquiera, pues el camino conocido como “La ruta Dorada”, que es parte del recorrido, está repleto de curvas, es casi vertical y si no tienes espíritu aventurero puede no ser apto para cualquiera.
Recordemos que es un Fiordo, ya que hemos posteado sobre ellos varias veces. El fiordo es una especie de “hendidura” que fue producida en la tierra por la acción erosiva de glaciares proveniente de la época cuaternaria y que goza de una entrada posterior de los mares, y que ya lleva miles de años de incólume existencia.
En el caso particular de este fiordo, el de Geiranger posee la particularidad de tener paredes que, a simple vista, parecen ser completamente verticales y asombra su imponencia porque su altura llegar a tener, en algunos tramos, hasta los 1.000 metros. Esto provoca una real sensación de inmensidad y deslumbra a todo aquél que esté en sus alrededores.

